0
0
0
s2smodern

Fiesta de San Juan

La fiesta de San Juan Bautista simboliza la purificación del agua y el júbilo por los dones de la naturaleza. Son días de reflexión, pero también de celebración y fiesta que inspiran sentimientos de hermandad y de unión entre los hijos de la selva.

Por ello, todas las ciudades, pueblos y caseríos de la Amazonía se visten de alegría el 24 de junio (día central de la celebración) para honrar al santo que según cuentan las leyendas fue elegido por el propio Dios como Patrón de la Amazonía.

Leyenda
Hace varios años, el miembro de una tribu amazónica se internó en el bosque a mitayear (cazar). Lejos de su llacta (pueblo), escuchó el silbido agudo de un ave, parecía un paujil. Trató de encontrarlo sin éxito, hasta que el silbido se convirtió en un vocablo y luego en su nombre. En ese momento distinguió la figura de un santo entre las ramas de un árbol. Regresó corriendo a su pueblo para proclamar el milagro.
Por la noche, soñó con la figura, era San Juan Bautista; el Santo dijo que Dios lo nombró Patrón de toda la región y, como tal, debía ser venerado en una iglesia. El pedido fue acatado por el pueblo: se levantó una iglesia y hubo festejos en su nombre. Como recompensa, San Juan se aparecía en los lugares propicios para sembrar durante la mejor época del año.

Celebración
Debido a que la fiesta religiosa de San Juan coincide con el Intiraymi (Fiesta del Sol), se ha convertido en una celebración popular alimentada por elementos y rituales prehispánicos: el sincretismo de la selva.
En la noche del 23 de junio comienzan los preparativos. Dicen que suele soplar un vientecillo frío o "inviernito de San Juan. Los festejos empiezan en las cocinas, en todas las casas se prepara el “juane”, especie de tamal de arroz con condimentos regionales, que se envuelve en hojas de bijao, una planta especial de la selva, hay para todos los gustos: de arroz, yuca, chonta, gallina, chancho y el avispa-juane (al ser deshojado, parece un nido de avispas).
En la mañana del día 24, los hijos de la Amazonía se dirigen a los ríos, pozas, baños termales o cascadas cercanas para darse un baño purificador... Las aguas están benditas, porque San Juan las bautizó.
Esta actividad es el marco para una serie de celebraciones particulares en cada una de las ciudades de la Amazonía.

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Comments:

0
0
0
s2smodern

Tambien te puede interesar